
Los precios, sin rodeos
- Sesiones de embarazo: 280–480 € aproximadamente, según pack, tiempo y si incluimos exterior.
- Sesiones newborn: 280–380 € aproximadamente, según la opción elegida.
- Reserva: 80 € de paga y señal. El resto, el mismo día de la sesión.
- Si ya hiciste conmigo la de embarazo, descuento 50 € en la newborn.
- Nunca verás fotografías sin editar: la galería llega ya terminada.
- Álbumes, cuadros y productos impresos son opcionales, nunca obligatorios.
Hablar de dinero parece que siempre tenga que ser la parte incómoda.
Por eso muchas veces entras en la web de una fotógrafa, te enamoras de su trabajo, buscas cuánto cuesta y acabas delante del maravilloso “consulta nuestras tarifas”.
Yo entiendo que cada sesión puede ser distinta. Pero también entiendo a la persona que está al otro lado y necesita saber si estamos hablando de 100, de 300 o de 1.000 euros antes de escribir a nadie.
Así que hablemos de dinero.
Mis sesiones de embarazo se mueven aproximadamente entre 280 y 480 euros. Las sesiones newborn, entre 280 y 380 euros.
Pero creo que un precio se entiende bastante mal cuando solo miramos el número.
Porque tú puedes verme fotografiar durante dos horas.
Yo llevo más de diez años construyendo todo lo que sucede dentro de ellas.
Los rangos que puedes encontrar en Barcelona y el Vallès

En Barcelona y el Vallès encontrarás precios muy distintos para fotografía de embarazo y recién nacido. Hay sesiones muy económicas, opciones intermedias y experiencias mucho más completas.
Y no siempre la diferencia está en cuántas fotografías te llevas.
Puede estar en el tiempo dedicado, la experiencia, el estudio, la preparación, la dirección durante la sesión, la seguridad cuando trabajamos con bebés, el vestuario, la edición, los productos impresos y, especialmente, en algo que no cabe demasiado bien dentro de una tabla: la mirada de quien está detrás de la cámara.
Dos fotógrafas pueden tener delante a la misma mujer, la misma luz y el mismo tiempo y hacer dos fotografías completamente distintas.
Por eso comparar únicamente “precio + número de fotos” muchas veces significa comparar cosas que en realidad no son iguales.
Una sesión de dos horas no son dos horas de trabajo

Antes de que llegues ya ha habido conversación, preparación del estudio, organización del material, vestuario, telas y decisiones sobre cómo vamos a construir la sesión.
Después están las horas contigo.
Y cuando tú te vas, mi trabajo continúa.
Selecciono las imágenes y trabajo cada fotografía individualmente. Mi edición no consiste en aplicar un filtro y exportar una carpeta entera. Trabajo manualmente con tableta, pintando luces y sombras, volúmenes y pequeños detalles hasta llevar la imagen al resultado fine art que forma parte de mi manera de fotografiar.
Una sesión de dos horas puede llevar fácilmente otras seis de selección y edición.
A eso hay que añadir el estudio, seguros, equipos, mantenimiento, tejidos, vestuario, material, formación continua y formación específica para trabajar con recién nacidos.
Todo eso no sale en la fotografía.
Pero está dentro de su precio.
Y después está mi mirada

Esta es la parte más difícil de explicar porque no se puede comprar por separado.
Puedes comprar mi cámara. Puedes utilizar una luz parecida. Puedes colocar a una mujer exactamente en el mismo punto del estudio.
Y aun así no tendrás mi fotografía.
Después de más de diez años fotografiando maternidad, mi manera de mirar está atravesada por lo que he aprendido, pero también por lo que he vivido.
Cuando fotografío a una mujer embarazada no estoy intentando simplemente que salga guapa. No quiero que la barriga sea el único argumento de la fotografía.
La miro como el centro de una historia que está ocurriendo.
Quiero enseñarle fuerza sin quitarle delicadeza. Sensualidad sin disfrazarla. Vulnerabilidad sin hacerla pequeña.
Hay algo casi contradictorio en el embarazo: el cuerpo puede sentirse vulnerable y, al mismo tiempo, estar demostrando una potencia brutal.
Eso es lo que intento retratar.
No solo una barriga.
A la mujer que la sostiene.
Por eso una sesión conmigo puede empezar con una imagen limpia y terminar casi como una portada. Puede haber piel, seda, oscuridad, luz, pareja, hijos y movimiento. Quiero que al final tengas una galería completa que hable de ti, no veinte versiones de la misma fotografía.
¿Por qué desconfiaría de una sesión de 60 euros con todas las fotos?
Una sesión económica no tiene por qué ser mala. Hay fotógrafos empezando, minis muy breves, modelos de negocio basados en volumen y profesionales que trabajan de otra manera.
Pero si una sesión de 60 euros promete mucho tiempo, todas las fotografías, edición completa y aparentemente lo mismo que otro servicio que cuesta varias veces más, yo me haría una pregunta sencilla: ¿cómo salen las cuentas?
No para juzgar. Para entender qué estoy comprando.
¿Cuánto tiempo se dedica a cada imagen? ¿Qué experiencia hay detrás? ¿Existe un estudio profesional? ¿Hay seguro y formación? Si hablamos de un recién nacido, ¿hay experiencia trabajando con bebés? ¿La edición es individual o un procesado automático?
El precio por sí solo no demuestra calidad.
Pero tampoco podemos fingir que detrás de un trabajo artesanal no existen horas.
Y cuando hay un bebé de por medio, para mí la seguridad y la experiencia no deberían ser un extra.
Cómo son mis packs de embarazo

Mis sesiones de embarazo empiezan aproximadamente en 280 euros. La opción intermedia ronda los 380 euros y las experiencias más completas, especialmente cuando incorporamos exterior y dedicamos más tiempo a construir la galería, pueden llegar a unos 480 euros.
Lo que cambia es la amplitud de la experiencia, el tiempo y lo que incluye cada pack.
Desde que entras en el estudio hasta que sales, quiero que construyamos una historia con diferentes registros. No se trata de cambiarte de vestido cinco veces y repetir una pose.
Se trata de encontrar todo lo que puede existir dentro de ese momento.
Cómo son mis sesiones newborn

Las sesiones de recién nacido se sitúan aproximadamente entre 280 y 380 euros.
Mi manera de fotografiar newborn tampoco se basa en colocar al bebé en una sucesión de poses. Quiero fotografiar cómo cabe en vuestros brazos, la diferencia entre su mano y la vuestra, la piel, los pliegues, la lactancia si forma parte de vuestra historia, los hermanos y esa manera de mirarlo cuando todavía os parece increíble que esté aquí.
El pack cambia. Mi manera de trabajar, no: tiempo, seguridad y una fotografía que hable de vosotros.
Embarazo y newborn: ¿sale más a cuenta hacer las dos?
Las trato como sesiones distintas, cada una con su propio pack.
Pero si has hecho conmigo la sesión de embarazo y después quieres volver para la newborn, descuento 50 euros de la sesión de recién nacido.
Me gusta especialmente cuando ocurre porque ya nos conocemos. He fotografiado a ese bebé antes de verle la cara y, unas semanas después, estamos contando el siguiente capítulo.
Reserva y forma de pago
Para reservar una sesión solicito siempre una paga y señal de 80 euros. El importe restante se paga el mismo día de la sesión.
Actualmente no trabajo con pago a plazos. Prefiero que sea sencillo: 80 euros para bloquear vuestra fecha y el resto cuando hacemos la sesión.
Nunca vas a ver tus fotografías sin editar


Después de la sesión no vas a recibir una carpeta de archivos sin editar para que intentes imaginar cómo quedarán.
Nunca enseño mi trabajo sin terminar.
Para mí una fotografía no está acabada cuando aprieto el disparador. Está acabada cuando termino de trabajarla.
Un tiempo después recibirás una galería privada con todas las fotografías de la sesión ya editadas y terminadas. Desde ahí podrás visualizar la galería con calma y seleccionar las imágenes incluidas en tu pack.
Siempre puedes añadir fotografías extra o escoger la galería completa.
Y esto último pasa muchísimo.
De hecho, una de las frases que más me gusta recibir es: “No puedo elegir”.
Porque significa que no hemos conseguido una única fotografía bonita.
Hemos construido una historia de la que cuesta quitar páginas.
Álbumes, cuadros y recuerdos que salen de la pantalla

En el estudio tengo un muestrario amplio para que puedas ver y tocar los productos antes de decidir: álbumes, cuadros, formatos grandes para cabeceros de cama, recordatorios y pequeños detalles para abuelos o familiares.
No es obligatorio añadir producto impreso.
Pero me gusta que exista esa posibilidad porque una fotografía cambia cuando sale de una pantalla.
Vivimos rodeados de miles de imágenes que desaparecen hacia arriba con el dedo. Algunas merecen otra suerte.
Una fotografía impresa empieza siendo una imagen.
Con el tiempo, puede acabar formando parte de una casa y de la memoria de una familia.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una sesión de embarazo?
Mis sesiones de embarazo van aproximadamente de 280 a 480 euros, según el pack, el tiempo y si incorporamos exterior.
¿Cuánto cuesta una sesión newborn?
Aproximadamente entre 280 y 380 euros, según la opción elegida.
¿Cuánto tengo que pagar para reservar?
La reserva se confirma con una paga y señal de 80 euros. El resto se abona el día de la sesión.
¿Puedo pagar a plazos?
Actualmente no.
¿Las fotografías que veo para seleccionar ya están editadas?
Sí. Siempre. No enseño fotografías sin terminar porque la edición forma parte de mi trabajo y de mi lenguaje visual.
¿Puedo comprar fotografías adicionales?
Sí. Puedes añadir fotografías extra o adquirir la galería completa.
¿Hay descuento si hago embarazo y newborn?
Sí. Si has realizado conmigo la sesión de embarazo, descuento 50 euros en la sesión newborn.
¿Puedo comprar álbumes o cuadros?
Sí. En el estudio puedes ver físicamente álbumes, cuadros y otros productos antes de decidir.
Lo que dicen las familias
“Mía es… pura magia. Cada foto transmite amor, emoción, dulzura, conexión y naturalidad, y cada detalle —la luz, los escenarios, los complementos— está cuidado al máximo. Las fotos te transportan de nuevo a ese momento vivido: no son solo fotos, son recuerdos para siempre.”
Montserrat V. · ★★★★★ en Google
“He hecho con Mía dos sesiones, una de embarazo y otra de newborn, y en ambas la experiencia ha sido maravillosa. Buscaba algo especial y natural, alejándome de las típicas fotos, y sin duda con ella lo encontré. El resultado son recuerdos preciosos y únicos que no nos cansamos de mirar.”
Lara · ★★★★★ en Google
“Ha sido una experiencia preciosa. Yo, que no logro salir natural en mis fotos nunca, esta vez disfruté de la sesión. Mía, con su alegría y cercanía, logró que todo fuese mágico y divertido.”
Carmen O. · ★★★★★ en Google
Entonces, ¿qué estás pagando realmente?

Una cámara hace fotografías.
Pero no sabe qué momento esperar.
No sabe cuándo una mujer necesita sentirse poderosa y cuándo necesita simplemente reconocerse. No sabe qué mirada entre una pareja merece un segundo más de silencio. No sabe que esa mano diminuta apoyada sobre el pecho de su madre algún día dejará de ser diminuta.
Eso se aprende fotografiando.
Y también viviendo.
Por eso, cuando alguien reserva conmigo, no está comprando únicamente una cantidad determinada de archivos digitales.
Está confiándome algo que no va a volver a suceder exactamente igual.
Yo no puedo detener el tiempo.
Pero llevo más de diez años aprendiendo a reconocer qué parte de él merece quedarse.
